Sobre El Arcob Lanco de Hugo Morales Zendejas (Entrevista. Segunda parte)

En entrevista, Hugo Morales Zendejas nos da la primicia de su próxima dramaturgia junto con Camel Perea y Edson Nava. «Este texto significa un reto supremo para nosotros desde el punto de vista de la forma. Al tratarse de una propuesta patafísica, hemos decidido prescindir de formas y metodologías, conformando algo así como una meta-forma, un procedimiento azaroso, no medido, mediante el cual esperamos llegar a buen puerto, o isla, o archipiélago… así sea naufragando. Queremos tener el texto listo para mediados de año», adelanta a Revista TERRAZA.

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Por Estuardo Sororo e Isela Domínguez

El pasado jueves dos de marzo en el museo El Rule fue presentado un avance del libro Arcob Lanco del renacido compositor mexicano Hugo Morales Zendejas. Atrás quedaron esos grises tiempos de estar a la deriva, este capitán de la armonía moderna aparece ante nosotros con el ímpetu elevado; imbatible y contundente viene a tomar el lugar que le corresponde. 

Ilusionado como hace tiempo no se le veía y en una presentación intimista y generosa de dicho material, a continuación les compartimos nuestra charla:

Isela Domínguez: Se habla mucho de la inestabilidad en la salud del dueño de la editorial de tu libro, Camel Perea, con quien has colaborado desde hace más de 12 años. En el medio se te conoce por tu ecuanimidad y sobriedad, ¿por qué apostar por la continuidad con alguien tan frenético e hiperactivo?

Hugo Morales Zendejas (HMZ): Hemos aprendido, a la mala, que juntos somos mejores. Con esto quiero decir que no sólo nos complementamos, sino que claramente nos hacemos bien. Nos conocemos en profundidades que pocas personas, quizás sólo nuestras madres, padres y hermanas podrían reconocer, y desde ese reconocimiento profundo y a partir de finales del 2020 concretamente, hemos decidido seguir la navegación conjunta, con el espíritu indoblegable de llegar al otro lado, pase lo que pase y cueste lo que cueste. Nuestra colaboración trasciende las barreras del interés económico, intelectual, artístico… Nuestra colaboración va de ser auténticamente humanos, uno con el otro. No puedo estar más agradecido con el hecho de que Camel Perea sea quien edita e impulsa, de forma inextinguible, la edición, publicación y difusión de este trabajo.

Hace falta más poesía en el mundo, pero aún más: hace falta que más personas lean poesía como un hábito de cada día.

Estuardo Sororo (ES):  ¿La poesía, qué aporta a la vida cotidiana?

HMZ: Belleza, consuelo, sublimación, introspección, pero sobre todas las cosas, nos aporta la profunda sensación de agradecimiento por estar vivos. Agradecimiento a nuestra propia existencia y a cada parte que la conforma. Hace falta más poesía en el mundo, pero aún más: hace falta que más personas lean poesía como un hábito de cada día.

ES: ¿Existe una transformación social desde las políticas públicas enfocadas en el arte? Como artista heredero de intelectuales progresistas, ¿cuál es tu postura?

HMZ: Desde luego. Las políticas públicas que impulsan el arte deben permitir el acceso, primordialmente, a tener experiencias estéticas, sobretodo en los sectores más marginados de nuestra sociedad. Como mencioné antes: el arte, la creatividad, la música y la poética, nos alimentan en un nivel invisible, intangible pero claramente perceptible. Es de suma importancia tener alimento en el estómago cada día. Lo mismo con la belleza para el alma. Quien no tiene acceso al bien inmaterial de la experiencia estética, no puede vivir plenamente, independientemente de su contexto, inclinación política o filosofía de vida. Claramente me inclino a políticas que brinden a la totalidad del pueblo acceso a la cultura; sin embargo, también es necesario que quienes abren y gestionan estos espacios, sean personas comprometidas y con la convicción clara del bien que puede provocar el arte en la vida de las personas. De lo contrario, estos esfuerzos sólo existen en lo superficial, en lo teórico, en lo político. Esto es algo que tristemente sigue pasando y que la manera de denunciarlo, resistirlo y transformarlo no es otra más que emprender la acción. Esto también impulsa fuertemente mi quehacer artístico y mi vinculación con numerosos equipos creativos de distintas índoles.

ES: Tu paso por Francia, Miami y Venezuela ¿en qué ha nutrido tu visión de creativo?

HMZ: Incluiría también mi viaje a Japón en 2018, experiencia que me ha marcado profundamente y que ha dejado huella en mi convicción y visión del mundo. En cuanto a Francia, lo que más destaco es la posibilidad del estudio e indagación estética al caminar por la calle. Es impresionante el desarrollo arquitectónico y urbanista que se puede apreciar en la capital y en otras ciudades más pequeñas como Tolosa. En cuanto a Miami, es un contexto muy diferente. Diría que ha nutrido mi visión de creativo permitiéndome conocer otras esferas, con personas de inclinación muy distinta a la mía, y aún ahí lograr el diálogo y un valioso intercambio humano. En Venezuela, mi gratitud eterna. Lo poco que he podido conocer de ese país es hermoso: el mundo natural, sus condiciones climáticas y culturales, la calidez de sus habitantes. Sin embargo, es profundamente triste y enervante que haya tanto sufrimiento derivado de un gobierno corrupto e ignorante de la condición humana y valía infinita que lo sustenta. De Venezuela, me llevo el fuego que arde día con día para transformar la realidad en la que habito.

ES: Dinos a tus cinco poetas favoritos y las razones.

HMZ: Lorca. Paredes García. Aguilar Carrillo. Sheard. Ikeda.

No hay mucho que decir con respecto a Lorca, ya tanto se ha dicho. Es mejor escucharlo directamente de sus preciosos textos y reconocer en ellos de quién estamos hablando, tesoro de la humanidad. Con respecto a mi abuela, ya he respondido en qué medida me influye e impulsa, pero no quiero desaprovechar para mencionarla, no como mi abuela, sino como la inmensa escritora que es. Comprometida, genuina hasta la médula, de una seriedad recalcitrante; no puedo dejar de recomendar leer —en cuanto antes mejor— su poemario Bitácora de ausencias, obra enorme en la explora el tema de la muerte, el paso del tiempo y las despedidas inexorables a las que estamos sujetos por haber nacido. Aguilar Carrillo, su maestro, es una de mis primeras influencias en la poesía erótica contemporánea y también en la expresión de la métrica libre y construcciones surrealistas. Me fascina su trabajo desde los 15 años, siendo lo primero que leí Muchacha en la playa. Una lectura sumamente recomendable para quien le falte un poco de Sol y calor en su vida interna. Sheard es un gigante de las letras inglesas contemporáneas. Adoro su trabajo tan musical, tan sutil, tan crudo. Dammtor sería mi recomendación. Daisaku Ikeda, poeta laureado y a quien he tomado como mi maestro de vida. No hay palabras que pueda escribir o decir para expresar lo mucho que le debo. Ha sido a través de sus poemas que en momentos críticos me he podido poner de pie, tomar una decisión y seguir adelante, con la conciencia de que avanzar no es sólo un beneficio para mi mismo, sino para todas las personas que forman parte de mi vida.

ES: ¿Qué sigue después de este libro a nivel literario dentro de tu producción?

HMZ: Me estoy retando a escribir una dramaturgia junto con Camel Perea y nuestro querido camarada Edson Nava, geógrafo de la humanidad. Este texto significa un reto supremo para nosotros desde el punto de vista de la forma. Al tratarse de una propuesta patafísica, hemos decidido prescindir de formas y metodologías, conformando algo así como una meta-forma, un procedimiento azaroso, no medido, mediante el cual esperamos llegar a buen puerto, o isla, o archipiélago… así sea naufragando. Queremos tener el texto listo para mediados de año, con la esperanza de que el enorme actor, director y dramaturgo  Eduardo Orozco encarne al Rey Leech: un monarca que se bate entre la hegemonía y la miseria.

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